¿Qué son los alimentos orgánicos?

El término «orgánico» se refiere al proceso de cómo se producen ciertos alimentos.

Los alimentos orgánicos han sido cultivados o criados sin el uso de químicos artificiales, hormonas, antibióticos u organismos genéticamente modificados.

Para que un producto alimenticio pueda ser etiquetado como orgánico, debe estar libre de aditivos artificiales.

Esto incluye edulcorantes artificiales, conservantes, colorantes, saborizantes y glutamato monosódico (GMS).

Los cultivos orgánicos tienden a utilizar fertilizantes naturales como el estiércol para mejorar el crecimiento de las plantas. Los animales criados orgánicamente tampoco reciben antibióticos u hormonas.

La agricultura orgánica tiende a mejorar la calidad del suelo y la conservación de las aguas subterráneas. También reduce la contaminación y puede ser mejor para el medio ambiente.

Los alimentos orgánicos que se compran más comúnmente son frutas, verduras, granos, productos lácteos y carne. Hoy en día también hay muchos productos orgánicos procesados disponibles, tales como refrescos, galletas y cereales para el desayuno.

Los alimentos orgánicos podrían contener más nutrientes

Los estudios que comparan el contenido de nutrientes de los alimentos orgánicos y no orgánicos han proporcionado resultados mixtos.

Esto se debe muy probablemente a la variación natural en la manipulación y producción de alimentos.

Sin embargo, hay pruebas que sugieren que los alimentos cultivados orgánicamente pueden ser más nutritivos.

Los cultivos orgánicos tienen más antioxidantes y vitaminas

Varios estudios han encontrado que los alimentos orgánicos generalmente contienen niveles más altos de antioxidantes y ciertos micronutrientes, como la vitamina C, el zinc y el hierro.

De hecho, los niveles de antioxidantes pueden ser hasta unos 69% más altos en estos alimentos.

Un estudio también encontró que las bayas y el maíz cultivados orgánicamente contenían un 58% más de antioxidantes y hasta un 52% más de vitamina C.

Es más, un estudio reportó que reemplazar las frutas, verduras y cereales regulares por alimentos orgánicos podría proporcionar antioxidantes adicionales en la dieta.

Las plantas orgánicas no dependen de los rociadores de pesticidas químicos para protegerse. En su lugar, producen más de sus propios compuestos protectores, es decir, antioxidantes.

Esto puede explicar en parte los altos niveles de antioxidantes en estas plantas.

Los niveles de nitrato son generalmente más bajos

Los cultivos orgánicos también han demostrado tener niveles más bajos de nitrato. De hecho, los estudios han demostrado que los niveles de nitrato son unos 30% más bajos en estos cultivos.

Los altos niveles de nitrato están vinculados a un mayor riesgo de ciertos tipos de cáncer.

También están vinculados a una condición llamada metahemoglobinemia, una enfermedad en los bebés que afecta la capacidad del cuerpo para transportar oxígeno.

Dicho esto, muchas personas creen que se han exagerado los efectos dañinos de los nitratos. Los beneficios de comer vegetales superan con creces cualquier efecto negativo.

Los lácteos y la carne orgánica podrían tener un perfil de ácidos grasos más favorable.

La leche y los productos lácteos orgánicos pueden contener niveles más altos de ácidos grasos omega-3 y cantidades ligeramente más altas de hierro, vitamina E y algunos carotenoides.

Sin embargo, la leche orgánica puede contener menos selenio y yodo que la leche no orgánica, dos minerales esenciales para la salud.

Una revisión de 67 estudios encontró que la carne orgánica contenía niveles más altos de ácidos grasos omega-3 y niveles ligeramente más bajos de grasas saturadas que la carne convencional.

Un mayor consumo de ácidos grasos omega-3 se ha asociado con muchos beneficios para la salud, incluyendo un menor riesgo de enfermedades cardíacas.

Menos químicos y bacterias resistentes

Muchas personas optan por comprar alimentos orgánicos para evitar los productos químicos artificiales.

La evidencia sugiere que el consumo de estos alimentos puede reducir su exposición a los residuos de pesticidas y a las bacterias resistentes a los antibióticos.

Un estudio encontró que los niveles de cadmio, un metal extremadamente tóxico, eran 48% más bajos en los productos orgánicos. Además, los residuos de pesticidas eran cuatro veces más probables de ser encontrados en los cultivos no orgánicos.

Es importante señalar que los niveles más altos de cadmio y residuos de plaguicidas en los productos cultivados convencionalmente estaban todavía muy por debajo de los límites de seguridad.

Sin embargo, algunos expertos se preocupan de que el cadmio pueda acumularse con el tiempo en el cuerpo, causando potencialmente daños. Lavar, fregar, pelar y cocinar los alimentos puede reducir estos químicos, aunque no siempre los elimina por completo.

¿Tienen los alimentos orgánicos beneficios para la salud?

Existen algunas evidencias que sugieren que los alimentos orgánicos tienen beneficios para la salud.

Por ejemplo, varios estudios de laboratorio encontraron que su mayor contenido de antioxidantes ayudó a proteger las células del daño. Y los estudios en animales muestran que las dietas orgánicas pueden beneficiar el crecimiento, la reproducción y el sistema inmunológico.

Un estudio también reportó que los pollos alimentados con una dieta orgánica mostraron una reducción en el aumento de peso y tenían sistemas inmunológicos más fuertes.

Estudios de observación en humanos han vinculado los alimentos orgánicos con un menor riesgo de alergias y eccema en niños y bebés.

Un estudio que observo unas 623,080 mujeres no encontró ninguna diferencia en el riesgo de cáncer entre las que nunca comieron alimentos orgánicos y las que los comían regularmente.

Otro estudio encontró que los niveles de antioxidantes eran más altos en los hombres que seguían una dieta orgánica. Sin embargo, este estudio fue pequeño y no fue aleatorio.

Desafortunadamente, no hay suficiente evidencia disponible para confirmar que los alimentos orgánicos benefician la salud humana más que los alimentos convencionales.

Se necesitan más estudios de alta calidad, para tener nuevos datos sobre el tema.